Cómo preparar un casting

lunes, 17 agosto 2009 0

Me gusta ayudar a los actores a preparar personajes para sus pruebas de casting. Al principio me lo pedían amigos que simplemente querían conocer mi opinión sobre lo que habían estado preparando. Después empecé a trabajar y construir junto a ellos los personajes desde el principio. Así, poco a poco, he desarrollado una faceta profesional nueva que ignoraba me fuese a reportar tantas satisfacciones personales. Como director, el trabajo de coach es altamente gratificante ya que me permite trabajar, en primer lugar, con actores, y en segundo lugar, con multitud de registros sin las presiones habituales que significa tener una producción detrás.

Por supuesto, no existe un único método para preparar un casting. Cada cual tendrá sus técnicas y preferirá, o no, consultar a terceros, o dedicar más o menos tiempo a ello. Pero sí que se pueden lanzar algunos consejos al aire, sobre todo a aquellos que se enfrentan por primera vez, o que aún no están acostumbrados a la dinámica del proceso de selección de actores. Con el tiempo cada cual construirá su sistema, y sólo así se podrá estar seguro del todo de si se está preparado para optar a un papel.

  1. Actitud. El primer ejercicio que, creo, debe hacer un actor frente a una prueba de casting es fijar la actitud con la que se enfrenta a ella. Muchos actores se plantean los casting como si de un examen se tratase. Ciertamente, el éxito absoluto de un casting reside en obtener el papel para el que se opta, pero es un error considerar un fracaso el no obtenerlo. Son tantos los factores que están en juego en una prueba de este tipo, y tantos los que se encuentran fuera del control del actor, que muchas veces, tristemente, las decisiones que se toman son impredecibles y no responden a las cualidades de los actores que se han presentado, sino a decisiones de terceros, presiones externas, compromisos personales de directores, productores o directores de casting, y una larga lista de circunstancias.
  2. Rutina. El casting debe formar parte del día a día del actor, y debe ser en sí mismo, más que una prueba, un ejercicio, una oportunidad perfecta para conocer y trabajar registros nuevos, registros que de otro modo no exploraríamos. Es una forma, además, de experimentar frente a un público –reducido, pero un público al fin y al cabo–, y una ocasión privilegiada para darse a conocer ante directores, productores y directores de casting. Y es que no sería la primera vez que un actor entró a por un papel y salió con otro, incluso a veces de otra obra distinta. El casting, en sí mismo, es una forma de trabajo, no directamente remunerada.
  3. Contextualización. Habitualmente los actores reciben un texto con una o varias secuencias, una descripción física y psicológica del personaje y una breve descripción de la acción. Es muy importante, antes de entrar de lleno con el texto, que hagamos una contextualización del mismo. ¿Quién es el personaje? ¿Por qué dificultades atraviesa? ¿En qué época sucede la acción? ¿Lugar, estrato social? Con suerte nos facilitarán esa información, pero si no es así tendremos que indagar, investigar por nuestra cuenta. ¿Es una obra conocida? ¿Una adaptación? ¿Podemos acceder al libreto? ¿Podemos hablar con alguien de la producción para ampliar nuestro conocimiento sobre el personaje? Este trabajo demostrará un interés y una entrega por tu parte que no pasará desparecibida para el equipo de casting o el director.
  4. Identificación. Una pregunta clave que todo actor debería cuestionarse ante un personaje es la siguiente: ¿Por qué yo soy la persona indicada para dar vida a este personaje? Nuevamente, investiga. ¿Qué hay del personaje en ti? ¿Qué no? ¿Coinciden tus virtudes con el personaje? ¿Y tus miedos? ¿Y tus defectos? ¿Habéis atravesado los dos las mismas dificultades? ¿Qué hay de ti en él? Averígualo y agárrate a ello firmemente, porque ésta será tu gran baza. Cuando conozcas a tu personaje podrás jugar con él, podrás controlarlo y podrás ofrecer durante tu prueba distintos rangos emocionales: más sutil, más exagerado, llevártelo a un extremo u otro. Ofréceselo al director, dile todo lo que puedes hacer con ese personaje, le encantará oírlo. Muestráte creativo y comprometido.
  5. Recursos. ¿Tiene el personaje una enfermedad, física o mental? Lee sobre ella. ¿Vive en una situación familiar concreta? Lee sobre ella. ¿Tiene una marcada personalidad? ¿Algún trastorno? Lee sobre ello. Investiga. ¿Para qué? Porque con toda esa valiosa información podrás enfrentarte a algo que, en muchas ocasiones, a muchos actores les puede pillar por sorpresa durante un casting: una improvisación. Conocer las circunstancias que rodean al personaje, haber leído sobre su perfil psicológico o su situación social o familiar, será una información clave a la hora de saltar a la palestra e interaccionar con otros actores o improvisar un breve monólogo. Con ello, el director quiere verte pensando rápido, quiere ver cómo das vida a un personaje (que probablemente haya creado él mismo), no para ver si te asemejas a lo que él tiene en su cabeza, sino para ver cómo te manejas espontáneamente, cómo utilizas la voz, cómo te mueves, y, te aseguro, le será fácil ver quiénes se han hecho preguntas sobre el personaje y quién no.
  6. Referencias. Ya lo decíamos no hace mucho. Cine, cine, cine. Casi con toda seguridad no eres el primer actor que representa ese tipo de personaje, con ese tic, con ese acento, con esa enfermedad o con ese dilema. ¿Cómo lo hicieron otros actores antes que tú? Me gusta empezar las preparaciones de un personaje viendo lo que otros han hecho con anterioridad. Con tres o cuatro referencias es suficiente y el resultado, a veces, sorprendente. Un actor con el que preparaba un papel, no hace mucho, se sorprendió a sí mismo encontrando una pista clave para desarrollar su personaje ni más ni menos que en Bienvenido, Mr. Marshall. No la había visto antes. Recuerda: no se trata de copiar, sino de sumar.
  7. El cuerpo. No vomites el monólogo que te han dado. Trabájalo con todo el cuerpo. El director querrá valorar tu presencia física, tu nivel de energía. ¿Viste tu personaje con alguna prenda concreta o porta un objeto en particular? ¿Un sombrero, unos zapatos, un bolso, un bastón? Sorprende a todos en el casting llevándolo. Camúflate. Apóyate en el objeto, hazlo tuyo y extiende tu interpretación a él. Faciliatarás al director la visualización del personaje.
  8. ¿Un papel pequeño? Ya lo dijo Stanislavski. No hay pequeños papeles, sólo pequeños actores. No hay que añadir nada más.
  9. Entrega. Demuestra que te interesa, que estás entregado. No puedes llegar a imaginar la importancia que tiene eso para un director o para la producción. Demuestra tu interés de manera sincera y honesta. Haz saber lo que puedes aportar, el compromiso que adquieres y la responsabilidad que ello supone. Demuestra que eres disciplinado, paciente, una persona abierta, con recursos, con la que es fácil trabajar. Esas cualidades son valoradas enormemente por los equipos de producción. Hacer una película es una aventura muy complicada, llena de momentos difíciles, angustiosos a veces. Se buscan buenos compañeros de viaje. ¿Lo eres? Hazlo saber.
  10. El día D. Evita ir de sobrado. Mala imagen la que transmiten muchos actores que ya están subidos al carro. No trates de adular al director o soltar algún farol. Normalmente, algo así sólo puede ser utilizado en tu contra. No hables superficialmente del personaje o del proyecto, ya que ofendes a los que lo han creado. Por eso, no te presentes allí como si no hubieses tenido nada mejor que hacer esa mañana. Viste con colores neutros y no seas cabezota, no discutas apasionadamente un aspecto de tu personaje. No te muestres inseguro, pero tampoco insinues lo bien que lo estás haciendo. Siente un poco los nervios y todo saldrá bien: eso significa que te importa.

Y mucha mierda.

-Roque.

8 comentarios
  • Juan Pablo Pérez
    agosto 17, 2009

    Nada… un día quiero que me ayudes a realizar un casting!
    Lo mio, dios sabe, no es la interpretación pero soy consciente de que puede ser muy divertido recibir sus consejos…

    Un placer leer sus historias…

  • Adrián
    agosto 17, 2009

    Me quedo con este texto de todos los que he leido en tu blog.

    Ah, y gracias, porque eso que dices no sólo sirve para un casting… y lo usaré.

  • Planeta Oli
    agosto 31, 2009

    ¡Guau! Como dice Adrián, sirve para cualquier tipo de entrevista de trabajo. ¿Me ayudarás en la próxima? :o)

    OLI I7O

  • Fabio
    marzo 24, 2010

    Muchas gracias Roque, he tenido en cuenta todos y cada uno de los consejos que has escrito y me ha ido exitosamente bien.

    • Roque
      marzo 24, 2010

      Para mí no hay mayor satisfacción que saber que te he podido ser de ayuda. Estoy arrancando un nuevo proyecto en el que poder seguir trabajando en ese sentido.

      Un saludo enorme y ENHORABUENA!

      -Roque.

  • Fernanda
    diciembre 6, 2010

    La pluma es la lengua del alma; cuales fueren los conceptos que en ella se engendraron, tales seran sus escritos… que esencia la tuya!
    Gracias por tan buenísimos consejos.♥♥♥

  • Cento
    diciembre 10, 2010

    Me han llamado para un casting de un episodio piloto tipo Jackass, no tengo ni idea de como tengo que comportarme, actuo o soy yo mismo? necesito ayuda :X

  • RANIA EL BAZZI
    enero 25, 2012

    hola moy buenas mi llamo rania soy de tudela navarra y estado buscando casteng tengo 16 años pero no esedo capaz de encontrar un asteng gracias y buenas tardes

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